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Exposición Alumnos #EFÍMERAS# en La Neomudéjar

El distrés es un estado de angustia o sufrimiento en el cual una persona es incapaz de adaptarse a los factores de amenaza que le rodean. Lleva al bloqueo psicológico y fisiológico.
En el proceso de ahogamiento, el distrés se convierte en el punto de inflexión que lleva a la persona al descontrol absoluto de su cuerpo y en consecuencia aumenta de manera exponencial las probabilidades de muerte.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Hablemos de muerte.
Imposibilidad respiratoria. Cierre de la glotis con la llegada de agua a la tráquea. Intensa actividad psíquica y fisiológica por estrés. Bloqueo de las extremidades. Disminución de la frecuencia cardiaca. Inspiraciones de agua hasta el estómago. Distrés. Sacudidas impulsivas. Inundaciones bronco-alveolares. Paro respiratorio. Pérdida de conciencia. Hipertensión arterial, trastornos del ritmo cardiaco. Paro cardíaco. Muerte.

El ahogamiento en el mar, representa más de la mitad de todas las muertes de migrantes y refugiados. Embarcaciones precarias naufragan a diario en el mar con cientos de tripulantes, que después de pasar por hacinamiento, fatiga, deshidratación, entre otras circunstancias, finalmente, mueren ahogados.

Las situaciones sociales, económicas, políticas y religiosas que atraviesan algunos países, son los escenarios por los que miles de personas, se embarcan en la aventura de migrar ilegalmente, en búsqueda de mayores oportunidades económicas y bienestar social.

Desde el 2013 se han registrado al menos 15000 muertos procedentes de países como Libia, Siria e Iraq, que buscaban atravesar el mar Mediterráneo para llegar a Europa. Éste también ha sido el caso de cientos de cubanos que han arriesgado su vida cruzando el Océano Atlántico en búsqueda del “sueño americano”.

La indiferencia de los gobiernos en sus políticas de migraciones, así como la burocracia inmersa en los procesos de rescate, ha contribuido de igual manera con estos decesos.

Muertes como la del niño Sirio Aylan Kurdi en el 2015, han sacudido al mundo poniendo el tema de los refugiados una vez más sobre la mesa, sin embargo la sociedad parece seguir inmune ante esta realidad.

En 2017, El Director General de la Organización Internacional para la Migraciones dijo “Ya no basta con contar estas trágicas estadísticas. Es hora de actuar…”